4 de julio de 2006

Incesto TV


Por fin lo dijo:

- Te quiero.
- Yo también.

Y se fundieron en un beso de tornillo adornado por los aplausos de un público enfervorizado, rozando el éxtasis místico. La presentadora soltó el micrófono y corrió emocionada a abrazarse con la pareja mientras los invitados anteriores, el coprófago, el zoófilo y la cleptómana aplaudían al unísono y se abrazaban entre ellos en una sórdida amalgama que los realizadores entrelazaban con las bocas de los dos amantes.

Desde mi sofá me sentí tan satisfecho con su muestra de amor televisivo que me puse a subir y bajar el volumen compulsivamente debido al tembleque de mis dedos, provocado por la emotividad del momento. Su propio hijo la había deseado desde el día que nació. Y ella también. Después de varios intentos, la preciosa relación materno-filial que mantenían en secreto se había podido consumar en una larga noche donde se fundieron en un solo cuerpo. Y ahora se lo habían contado a toda la audiencia, especialmente a la de los zappings.

Esa encomiable tarea de perpetuación de la especie a través de su propia estirpe mereció mi más sincera ovación desde el sofá de mi casa. Incluso me puse de pie con lágrimas en los ojos, emocionado, vitoreando su nombre, mientras varios escalofríos de placer recorrían mi espalda. Olé, olé y olé.

Unos minutos después, y muy a mi pesar, terminó esta obra maestra cuya magnitud no es abarcable con los sentidos humanos. Sintonía, créditos y fin del programa. Como siempre, me sentí profundamente realizado. Pulsé el stop y archivé la sagrada cinta en la vitrina que me he tomado la libertad de titular: Lo sublime. Otra cinta más al lado de mi gran colección formada por Jaime Bores, Alicia Senovilla y demás mágicos esperpentos. Inmortalizando este momento me convierto en el poseedor de lo que será, en un futuro próximo, una reliquia televisiva de incalculable valor. Sigan así, directores de programación.

4 comentarios:

Lara dijo...

Tu primer post, ¿no? Hago esto cuando descubro un nuevo blog que me gusta, como es el caso. Tengo curiosidad por saber "cómo empezó todo" y por eso estoy aquí...

Ahora me lo guardo cerquita, para pasarme con más tiempo y leer más cosas. Estoy convencida de que pasaré buenos ratos por aquí.

Un saludo!!

Joan dijo...

Bienvenida, lara.
Me alegra ver que aún hay alguien que, como yo, al descubrir un blog indaga más alla del último post (o como máximo el penúltimo).
Espero verte por aquí a menudo.

Saludos

denke dijo...

mira.. ves? me has pillado releyendo :P

Oye, he leído lo del curro. Por absurdo que suene, si se puede hacer algo, nunca se sabe quien conoce a quien, que conoce a quien, que.. bueno ya me entiendes.
Eso, o una cerveza trapera viendo el barça. Como tu contacto ni idica mail, te lo pongo aqui. Comentario q eres libre de borrar ;)

Joan dijo...

Gracias por los ánimos, Denke. ¡¡¡Sí que te has ido atrás a releer!!!

Lo de la cerveza se andará, ahora bien, tendré que visitar la península.